Te conocí de repente, casi por casualidad, y sin apenas darme cuenta empecé a sentir algo por ti.
Me acuerdo que me sentía confusa y acordé conmigo misma guardar ese secreto en lo mas hondo de mi.
Seguí como si nada y tu apenas notaste algo o eso parecía.
Los días fueron pasando y cada vez me gustaba mas saber de ti, de tu día a día, de tus aficiones y como eras.
Quería saberlo todo demasiado rápido.
Cuando quise darme cuenta ya era demasiado tarde para volver atrás, me habías atrapado por completo.
Los días eran burbujas de colores que iban volando hacia arriba y explotando dejando un aura de colores, era feliz y no podía negarlo.
Siempre que hablábamos me fijaba en tu foto, no decía nada en especial pero a mi me parecía preciosa, siempre que pensaba en ti me imaginaba esa fotografía en mi cabeza y sonreía.
Tuvimos nuestros mas y nuestros menos pero se solucionaba el mismo día.
Mis sentimientos eran tan tentadores que decidí jugármela, aposté y perdí... Te perdí.
Yo no he sido consciente hasta hace bien poco que ese día en que te mentí fuera el peor día de mi vida, por que no te perdí a secas, te perdí para siempre.
Y en ese momento no lo creía de veras.
Pasaron los días y ya no eran como burbujas ni con ese sol tan brillante, eran días podridos y con lluvia, ya podía hacer un sol increíble que yo lo miraba y sólo veía un círculo gris con gotas a su alrededor.
Un día tras muchos intentos la cosa pareció arreglarse y empezamos otra vez a hablar.
Parecía que flotaba de lo contenta que llegué a estar ese momento.Me dejaste conocerte un poquito mejor, y por fin pude oír tu voz. Simplemente me encantó.
Hoy en día aún la tengo grabada en mi cabeza resonando una y otra vez... Una y otra vez...
Te dejaste ver mejor como eras y yo desde entonces ya estaba enamorada de ti, perdidamente.
Tu sonrisa era uno de mis mayores placeres, era preciosa y tu mirada seria era pura e intensa. Increíble.
Todo terminó mal, y ya no hay vuelta atrás, lo sé pero ya sabes que yo no me rindo fácilmente.
Apareciste en el momento justo y simplemente pasó.
Créeme que yo no elegí enamorarme de ti.
Si pudiera dar marcha atrás no lo borraría todo si no los errores que cometí contigo arreglarlos.
La verdad es que prefiero tener los pies en la tierra y asimilar que he sido derrotada, que he perdido esta batalla a sangre fría y que TÚ no volverás.
Tu recuerdo no se me olvidará jamas y nunca te odiaré, por muchas veces que te lo diga o lo piense por momentos.
Sé que no crees en mis palabras pero me da igual, tu no estas dentro de mi, no sabes lo que he llegado a sentir en cada momento ni lo que siento ahora mismo escribiendo esto.
Ahora mismo somos mi soledad y yo acompañadas de lágrimas que no van a ningún lugar.
Sé que no soy la mejor persona del mundo pero intenté serlo por ti, que me saliera mal es otra cosa pero te lo juro que lo intenté.
Casi me deje la piel por gustarte, por enamorarte y te veía inalcanzable pero nunca desistí.
Tropecé con la realidad y la verdad es que duele demasiado, pero no me rindo, hoy en día sigo tropezándome pero no me importa si al final de ese camino esta mi meta, no hace falta que te diga cual es por qué la sabes de sobras...
Por último decirte que te quiero muchísimo, que eres una persona única en el mundo, que eres increíble y que gracias a ti he sentido lo que es " ese sentimiento tan extraño que ocurre dentro de ti cuando menos te lo esperas" y porfavor...
Perdóname por ser tan inconsciente y tan fría, perdóname por actuar como actué y herirte, te prometo que no era mi intención. Como siempre te dije quise correr demasiado y me estampé.
Para ti, ángel de mis pesadillas.