La puta vida, la misma vida de siempre. Aguantar y apretar los dientes, dibujar una sonrisa mientras en tu interior todo son trizas. O te aguantas o pierdes las únicas palabras que valen para esta vida tan inerte.
La flor de la felicidad se ha marchitado, ya no hay más en cambio las de dolor y maldad brillan más que nunca.
Lágrimas afloran por tus mejillas, son el principio de muchas más, escuece pero nada se puede hacer.
Recuerdas tu infancia con añoranza y deseas volver allí donde rasgarte las rodillas era lo peor del mundo.
Ahora todo son heridas abiertas y profundas que se han echo parte tuya.
La vida sigue y tu tienes que avanzar cueste lo que cueste por qué como bien me dijo una persona
"En esta vida estamos de paso".
Bienvenidos a mi Edén de tristeza.
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