domingo, 21 de julio de 2013

Demasiado tarde.

La brisa me acaricia la piel, cierro los ojos y inspiro profundamente mientras giro la cabeza para abrirlos  y encontrarme con los tuyos. Estas mirándome, esa mirada helada que siempre consigue atravesarme, la odio al mismo tiempo que la amo.
Tu mano esta a pocos centímetros de la mía, cubierta de arena. 
Amo la playa de noche, con el cielo lleno de estrellas y las olas acariciando mis oídos con sus idas y venidas.
No dejo de mirarte, no quiero desperdiciar ningún segundo a tu lado.
Consigo reunir el valor necesario para cogerte la mano, lo hago despacio y con timidez.
Veo que por un momento tu cuerpo se tensa y tus ojos de abren un poco, automáticamente suelto tu mano y aparto mis ojos de tu helada mirada.
Estoy avergonzada y me siento algo idiota. 
Las olas del mar parece relajar el tenso ambiente.
Sin esperarlo me agarras la mano, sorprendida te vuelvo a mirar y me dedicas una preciosa sonrisa, oh.
En ese momento el universo me sabe a poco.
Daría cualquier cosa para que tu mano nunca se desprendiera de la mía.
Ya es demasiado tarde para arrepentirse.


Te miro a los ojos,
buceo en el océano,
te miro a los ojos.
Caigo.

Como un muro de estrellas,
estamos listos para caer.

Y si eres un fantasma
diré tu nombre otra vez,
y si eres un fantasma
diré tu nombre...

Too Late- M83.


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