martes, 9 de julio de 2013

Sin rumbo.

Cuando el dolor se ha echo tu segunda piel
y por mas que hayas intentado arrancártelo no lo has conseguido te rindes...
Sin más, te rindes.
Una ciudad de noche llena de luces
con gente paseando en pleno verano se siente fría y vacía.
Andas sin rumbo, mirando al suelo como si fuera lo único que puedes ver,
ignoras los espectáculos que se van forman a tu alrededor,
gente agolpada y risas alegres.
Nada va hacer que te detengas. 
Sigues andando y tus recuerdos siguen bailando en tu cabeza,
ese sentimiento nunca se irá de ti.



Aquellos que te conocen bien, no saben que te conocí;Por mucho, mucho tiempo habré de arrepentirme de ti tan hondamente, que no puedo expresarlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario