En su interior sabe perfectamente que él nunca volverá, él es un recuerdo, nada más.
Pero su corazón no entiende eso, y solo hace que darle esperanzas de que vendrá.
Lo peor de todo es que él le prometió que siempre estaría ahí, pero todos sabemos que el "siempre" no existe y que el amor eterno es cosa de cuentos de hadas.
Pero ¿Cómo hacerle entender eso a un corazón roto? Es imposible.
Seguirá echándole de menos, seguirá escuchando una y otra vez esas malditas canciones que una vez juntos escucharon, seguirá pensando en que pudo haber sido y no fue...
...
Cuando finalmente los tiró miro al horizonte, el cielo estaba azul y las nubes serenas, un bonito paisaje para alguien que esta solo.
Sin esperarlo unas manos la sorprendieron por detrás, acomodándose en su cintura, conocía esas manos a la perfección, era él.
Se giro y ahí estaba, de pie con sus manos en ella y con su mirada fría como el hielo, mirándola, desnudandola sin tocarle.
Por un momento el mundo desaparece y solo son ellos dos.
No puede evitar abrazarlo y lágrimas afloran sin querer, acercándose a su oreja le susurra un " no te vayas..."
Él la aprieta aún con más fuerza.
Alivio, serenidad, alegría y amor... Mucho amor...
Con dos dedos levanta su barbilla cuidadosamente y la atrae hacia sus labios...
Sus ojos están cerrados y esperan con anhelo posarse en los suyos.
Sus labios...
Pasados 10 segundos al ver que su deseo no es cumplido abre los ojos, esta sola.
Él no esta ni ha estado nunca.
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