Todos son monstruos disfrazados de príncipes que te prometen flores y corazones, tu es crees y empiezas por ofrecerles un poco de tu corazón y cuando finalmente se lo has dado entero te lo agradecen con insultos, golpes y desprecios.
Tu aguantas por que pese a todo lo sigues viendo como un príncipe.
Pasa el tiempo y poco a poco empiezas a desenmascararlo y piensas en lo tonta que fuiste en creer y no temer.
La cosa cada vez va a peor y te dices a ti misma que no habrá "otra vez" pero sigues pasando otra, otra y otra por que por muy estúpido que te parezca quieres a ese monstruo.
Finalmente te cuestionas si merece la pena continuar y una idea fugaz de abandonar aparece en tu mente, piensas que es lo mejor y convencida vas a buscarlo para decirle esas tres palabras que te darán ese respiro que necesitabas. TE DEJO CABRÓN.
No hay comentarios:
Publicar un comentario